En gran volumen cuesta menos
Por Iliana Hautrive
Semanario Trabajadores, 18 de julio de 2011
Estrategia para potenciar las ventas a los trabajadores por cuenta propia. Precios más bajos en tiendas de recaudación de divisas y mercados en moneda nacional para productos envasados en cantidades superiores al estándar de consumo doméstico
Aquel elaborador-vendedor de alimentos, acostumbrado a adquirir recipientes de cinco litros de aceite para brindar la oferta en su cafetería, se sorprendió con el nuevo precio fijado en la tienda Panamericana, de la corporación CIMEX. ¿Antes a 11,50 pesos convertibles y ahora a 9,80?, se preguntó, y el razonamiento derivó en la posibilidad de una rebaja de ocasión.
Quizás pensó igual otra trabajadora no estatal que oferta pizzas, quien algunas veces compra en TRD Caribe latas de puré de tomate marca Taoro, de tres kilogramos, que hasta hace poco se vendían a 8,70 CUC y ahora bajaron a 7. En una de las unidades de esa cadena también reparó en termos dispensadores para sus refrescos, antes con un precio de 37,35 CUC y ahora a 30.
En todos los casos se trata de lo que en el argot comercial se conoce como “grandes formatos”, entendido en envases cuya dimensión, capacidad o volumen superan la magnitud estándar concebida para el consumo doméstico en el mercado cubano.
Para estos, desde finales de mayo último rige la Resolución 163-2011, del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), que establece un descuento de su precio de venta con relación al similar de formato doméstico, en unidades equivalentes. La determinación del gran formato es de acuerdo al criterio comercial, según el valor de uso y el consumo del producto.
La mencionada regulación también incluye las herramientas y los equipos neumáticos y eléctricos, todo con el objetivo de potenciar las ventas de productos a los trabajadores por cuenta propia en las tiendas de recaudación de divisas.
Según explicó Sara del Pilar Vidal Pita, directora de ventas minoristas del Ministerio del Comercio Interior, organismo rector de esta actividad en el país, hasta hace poco los productos en grandes formatos tenían un lento movimiento, situación que comenzó a dinamizarse desde marzo último, y más aún a partir de la aplicación del descuento.
Según la mencionada resolución del MFP, no se consideran productos en grandes formatos los cigarros, tabacos, bebidas alcohólicas y aguas embotelladas.
Ni estático ni inflexible
Es un proceso que transcurre ágilmente. Las cadenas de tiendas de recaudación de divisas avanzan en la codificación de los nuevos precios, que por lo general ahora abarcan surtidos de alimentos, aseo y limpieza, y los utilizados en peluquerías, tales como tintes y peróxidos.
Sin embargo, no es nada estático ni inflexible, y tiende a incrementarse. En TRD Caribe consideraron, por ejemplo, estuches de 80 y 100 discos compactos. “Los de 80 antes los comercializábamos a 37,20 CUC y ahora a 30”, explicó María Eloísa Cabrera García, directora de mercadotecnia de la mencionada entidad, quien añadió que para la venta de productos en grandes formatos han priorizado 120 tiendas en todo el país, fundamentalmente grandes mercados —Galerías Paseo y 3era. y 70, en La Habana, por ejemplo—, donde ahora trabajan en la señalización de espacios y artículos, para que sean de fácil identificación por parte de los clientes.
Igual sucede en el caso de CIMEX. En los grandes formatos se incluyen tanto productos de importación como los fabricados por la industria nacional, y se trata de que estos últimos tengan la mayor preponderancia.
“Todas las cadenas de tiendas de recaudación de divisas trabajamos de conjunto en la implementación de la Resolución 163-2011 del MFP, pero ello no significa que en todos los lugares, aplicado el descuento, el precio de un mismo producto sea exactamente igual, pues ello se hace a partir del comportamiento de los costos en cada entidad”, valoró María Cristina Juara Rosell, especialista de la dirección de comercio de CIMEX.
También en moneda nacional
Queda claro que la aplicación del descuento para los productos en grandes formatos no es exclusivo para quienes ejercen su labor en el sector no estatal, sino para cualquier cliente que desee adquirirlo.
Aunque no tiene el mismo mecanismo que en las tiendas de recaudación de divisas, en el comercio minorista en moneda nacional se aplica igual estrategia.
Esta red tiene habilitados 310 mercados para la comercialización de alimentos de forma liberada, lo que incluye los grandes formatos.
La empresa de establecimientos especiales del Ministerio del Comercio Interior, financia una buena parte de estos alimentos tales como refrescos, cervezas, lácteos y conservas, entre otros.
Mercedes Fontanella Lara, directora de dicha entidad, explicó que han identificado más de 30 productos en nuevos formatos, que al tener costos de producción más eficientes, posibilitan reducir sus precios a la población. Ejemplificó con la lata de mermelada de mango de tres kilogramos, que se vendía a 200 pesos y actualmente es a 120, como también con la pasta de tomate, cuyo precio hoy es de alrededor de 60 pesos menos.
Teniendo en cuenta que todos estos renglones son producidos en Cuba, ponderó la preparación de la industria nacional para dar respuesta a los nuevos retos. “También se incrementan los productos en volúmenes de más de tres kilogramos, que era lo habitual, como es el caso de las mayonesas y mermeladas de frutas”, precisó, al comentar que todavía no logran estabilidad en esos nuevos formatos, lo que debe mejorar en los próximos meses.
Según informó Maylin Prado Farray, compradora de la empresa importadora del MINCIN, en el presente año comienzan a adquirir en el exterior renglones como tejidos, mercería (botones, hilos, cintas, etcétera), y materiales para la reparación de calzado, que serán vendidos en la red de comercio minorista en moneda nacional, mecanismo similar a lo que hacen con los implementos agrícolas desde el 2010. “Anteriormente también importábamos todos esos renglones, pero iban destinados exclusivamente a los atelieres y reparadoras de calzado, por ejemplo, lo que ahora se amplía para venderlos a la población”, precisó.
El asunto no está concluido. Es objeto de atención permanente por parte de los organismos de la administración central del Estado que exista cada vez mayor presencia de productos en la red minorista nacional, para beneficio de los trabajadores no estatales.
Ante la imposibilidad económica de una venta mayorista a precios diferenciados para quienes laboran por cuenta propia, fórmulas como la de los grandes formatos son bien recibidas en las tiendas de comercio minorista.
(Tomado de la Edición Impresa, Página 16)