Los abogados de la fiscalía y la defensa presentan sus argumentos de cierre ante el jurado en el juicio de Luis Posada Carriles en El Paso, Texas
Luis Posada Carriles, en foto de archivo, durante una conferencia de prensa en Miami.Tim Chapman / Tim ChapmanALFONSO CHARDY
TEXAS
El fiscal en el juicio contra el activista anticastrista Luis Posada Carriles dijo al jurado durante los argumentos de cierre que la evidencia demuestra que éste mintió acerca de su presunta participación en atentados con bombas en Cuba en 1997 y de cómo entró a Estados Unidos en el 2005.
“Todas las pruebas directas, indirectas y físicas en este caso demuestran que el acusado es culpable de mentir”, dijo el fiscal Jerome Teresinski. “Es culpable de todos los cargos”.
A su vez, la defensa insistió en que la evidencia es insuficiente y que ningún testigo dijo que Posada suministró las bombas que estallaron en lugares turísticos de la isla. Agregaron que Estados Unidos ha sido ingrato con un ex agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que combatió a los enemigos de la democracia durante los días más negros de la Guerra Fría.
Con los argumentos de cierre culminan 13 semanas de juicio. Se espera que los miembros del jurado, siete mujeres y cinco hombres, la mayoría hispanos, empiecen a deliberar quizás el viernes por la mañana.
Teresinski dijo al jurado que el gobierno había probado “más allá de toda duda razonable” que Posada mintió bajo juramento cuando los funcionarios de inmigración lo entrevistaron sobre sus solicitudes de asilo y ciudadanía. También está acusado de mentir sobre su papel en los atentados.
Luego de que la jueza Kathleen Cardone instruyera al jurado sobre sus deberes, Teresinski habló durante dos horas. Entre otros aspectos, destacó que en la grabación de una entrevista con la periodista Ann Louise Bardach se escucha a Posada reconocer un papel en los atentados.
Al mostrar un fragmento de la entrevista con Bardach, ex reportera de The New York Times, Teresinski destacó que Posada responde que le llevó “un mes, dos meses” planificar los atentados en Cuba. Después se volvió hacia el jurado y precisó: “Señoras y señores, esas son sus propias palabras. ¿Hay alguna duda de que está hablando de una campaña de bombas?”
A continuación, el principal defensor, Arturo V. Hernández, rogó a los miembros del jurado que no tomaran en cuenta la evidencia presentada por el gobierno, en particular la entrevista grabada por Bardach, a quien acusó de alterar las cintas.
“Yo no les pido esto por simpatía”, dijo Hernández al jurado. “Hago un llamamiento a ustedes sobre la base de que lo que han presentado no es suficiente. La calidad de la evidencia es abismal. No hay evidencia aquí y si me equivoco tienen ustedes la opción de la condena”.
Hernández añadió que la entrevista de Bardach no constituía evidencia sólida en contra de Posada, debido a que en ningún momento admitió un papel en los atentados en un artículo firmado por ésta y su colega Larry Rother publicado en The New York Times en 1998. También señaló que las declaraciones de Posada a Bardach no fueron hechas bajo juramento.
“Para probar perjurio, usted tiene que estar bajo juramento”, dijo Hernández.
Finalmente, dijo que Posada fue víctima del paso de los años, del final de la Guerra Fría y del hecho de que ya no es tan útil para el gobierno de Estados Unidos como cuando era un joven y apuesto agente de la CIA en los años 60 y 70.
“Sí, el señor Posada es culpable de haber envejecido”, dijo Hernández. “Sí, el señor Posada es culpable de no ser tan útil como antes”.
No hay comentarios :
Publicar un comentario