Por: Rafauniversidad
Una vez más, gracias a Granma me llega un tema sobre el que escribir en estos días de sequía creativa. Espero que el sano ejercicio de discusión de ideas llegue por algún raro conducto a sus necesarios interlocutores y devenga en algo más que el diálogo trunco que sospecho es.
Entrando en materia; a raíz de cierto editorial que publicó el diario cubano –en el que se sostienen varias tesis entre las que se destaca la vindicación del Periodismo incómodo, crítico, libre de secretismos y ataduras burocráticas- me dije: “perfecto, ¿por qué no hablamos del cable y la conexión a Internet en Cuba?”.
El cable, uff. Eeehhhh… el cable es una especie de mito urbano del que hablamos en todas las casas, parques y centros de trabajo pero que la prensa nacional ¿presionada? ha pretendido hacer como que no existe. Como las Grandes Ligas, como Los Aldeanos, como la corrupción en los altos niveles, como el pescado; que vivimos rodeados de ellos y no aparecen por ninguna parte.
Con tan pecaminosa idea me puse a divagar, a elucubrar una posible entrevista con alguien intelectual y políticamente capaz de darme las respuestas; si no las que yo quiero, al menos las impostergables.
Rápido y mal, empezaría preguntando cuál es la situación real –palpable, concreta, creíble cuando menos- del proyecto de instalación y PUESTA EN FUNCIONAMIENTO del cable trasatlántico que desde Venezuela traería un poco, no mucho, un pelín de oxígeno en lo que conexión a Internet.
No quiero responsables encarcelados ni excusas tristes (bueno, sí lo quiero, pero no me apuran en este momento), solo quiero una respuesta; una sencilla, humilde y clara respuesta.
Ya puestos, le preguntaría a mi amable entrevistado por qué no existe una red nacional, abierta a todos, en la que no solo se pueda acceder a Infomed y a los medios digitales cubanos, sino también dónde pueda comunicarme con mis compañeros de la Universidad d Las Villas, compartir experiencias de trabajo con los diferentes centros de investigación existentes a lo largo del país, o simplemente postear este humilde post en un blog .cu.
Alentado por sus útiles y agudas respuestas, convencido de que por ahora el cable no va a solucionar nuestros problemas y que la red nacional no aparecerá mañana, lanzaría una pregunta nimia, diría que inocente, algo así como “¿por qué existen tantas trabas en los centros de trabajo –a fin de cuentas, la mayor cantidad de conexiones en Cuba pertenecen al sector “no privado”- para que los trabajadores aprovechen el uso de Internet?” Y por aprovechar entiendo no solo el uso de las herramientas con un sentido de superación cultural (sobre el tema resulta imprescindible el artículo de Milena Recio sobre la alfabetización digital), hablo también del uso común, lúdico (y por demás normal) de Internet; vaya, lo que se dice poner un par de fotos de un día de playa en Facebook, conversar con esa amiga puertorriqueña en Twitter, o divertirnos con cierto video viral en Youtube.
Como decía, una entrevista simple, sin demasiadas pretensiones estilísticas, nada que ver con el Nuevo Periodismo ni con los altos vuelos de mi amigo Carlitos. Una entrevista sencilla, pero que ayudaría, si no a la sociedad cubana, a sentirme un poquito más digno en este día de la Prensa cubana.