Siguenos en Facebook Síguenos en Twitter Siguenos en YouTube Siguenos en Blogger

miércoles, 13 de junio de 2012

Ocultar la verdad sí es hacerle el juego al enemigo

Por Alexei Padilla, especial para “La Chiringa de Cuba”

Las incorfomidades de miles de cubanos con la Empresa de Telecomuniaciones de Cuba S.A (ETECSA) no es nada nuevo. Ocurre que antes la aparición de espacios virtuales como los blogs o el espacio Cartas a la Dirección del diario Granma, era muy raro encontrar críticas hacia la monopólica empresa.

En los últimos años se observa un deterioro en la calidad de los servicios que brinda ETECSA y lo mismo sucede con algunos de los productos que pueden adquirirse en sus telepuntos y oficinas comerciales. Recuerdo el caso específico de los teléfonos inalámbricos de fabricación china que dejaron enganchados muchísimos clientes por falta de piezas de repuesto para solucionar las prematuras roturas.

Si bien ETECSA es una compañía estatal, lo que en Cuba significa de todo el pueblo, no pienso que la media de los cubanos la sienta como propia. Quizás forma parte de ese síndrome destapado en los noventa del pasado siglo conocido como falta de pertenencia.

Respeto la opinión de Luis Ernesto y muestra de ello que aparece publicada justo en La Chiringa. Lo que si no comparto es que halarle las orejas una institución o empresa que no actúa con vocación social en cada uno de sus actos, sirva al enemigo. No creo que a Washington le sirva de mucha las críticas de un ciudadano a una compañía estatal. En primer lugar porque las deficiencias son conocidas y reconocidas, en segundo porque decirlo no es peor que la deficiencia en sí.

El fin de toda empresa socialista es satisfacer las necesidades de sus usuarios y no lucrar como sucede en las economías de mercado. ¿Karina fue víctima de un maltrato? Veamos.

Hace unos meses una amiga bloqueó el teléfono que le dejó su esposo antes de partir de misión médica a Angola. A pesar de tener en su saldo más de 20 CUC, mi amiga durante tres meses-tiempo que pudo resolver la cuestión- tuvo que depositar 5 CUC para evitar la desconexión del servicio. De no hacerlo perdía la línea y el dinero acumulado. A lo anterior, está bien, no le llamemos robo, quizás suene mejor algo así como estafa consentida, y digo consentida porque quien contrata el servicio está consciente de los riesgos.

Las tarifas excesivas del servicio de telefonía móvil que brinda ETECSA y la situación denunciada por Karina Marrón nos deja pensando. Yo mismo nunca he comprado una línea de celular porque sinceramente, considero una estafa el precio a pagar por recibir y enviar llamadas y mensajes de texto.

Lo dicho por Carlos en Karina no es un ataque a la propiedad socialista ni muchos menos al sistema refrendado en la constitución. Es en realidad un reclamo a una entidad que está lucrando a costa de una parte del pueblo trabajador que no ha tenido la dicha de beneficiarse de la casi quimérica telefonía fija.

Si bien ETECSA sufre los embates del criminal bloqueo yanqui, no olvidemos que es la gente, sobre todo los cubanos de a pie, los mayores perjudicados por tal irracional política.

Yo lo veo diferente. Pienso que una elite se empeña en deslegitimar a la propiedad social haciendo que lo estatal funcione mal para formar en el pueblo el criterio de todo aquello que está en manos del Estado es ineficiente y la solución es privatizarlo.

Por estos días releo un imprescindible texto: El derrumbe del modelo eurosoviético. ¡Cuántos peligros y traiciones hemos de vencer! ¡Cuántos destacados políticos de la ex-URSS, comunistas convencidos (empezando por Gorbachov) son hoy los hombres más ricos de Rusia!

Es bueno reconocer los significativos logros que desde 1996 ha tenido la única empresa de telecomunicaciones en la Mayor de las Antillas, pero no soy de los que apela a glorias pasadas para justificar o eclipsar los errores del presente.

Sería excelente organizar un nuevo espacio de intercambio entre ETECSA y sus clientes. Algo más amplio que la entrevista online que en junio de 2011 le hiciera Juventud Rebelde (JR) a Luis Manuel Díaz Naranjo, director de Comunicaciones de esa empresa. Si bien no leí a fondo todas las preguntas y respuestas, no creo que hayan sido evacuadas todas las dudas e inconformidades planteadas. Pero dudo que se arriesguen hacerlo sin la protección de los moderadores de JR, pues como sabemos, los funcionarios odian las preguntas incómodas y ETECSA debe responder muchas.

ETECSA es nuestro agrio vino, no lo dudo, por tanto nos asiste todo el derecho a curarlo para obtener una mejor aroma y cuerpo.