SOBRE LOS CREMATORIOS
Ya podemos seguir comprando aceite a granel.
Cuando se incineran los cuerpos no queda "ni el humo". A esas temperaturas no hay destilación de aceite, los aceites contienen un alto por ciento de agua que se evaporan a partir de los 100 grados, el resto es un cebo que también combustiona aproximadamente a los 200 ºC.
Esas Instalaciones son hechas de paredes, fondo y techo de ladrillos refractarios con una chimenea bien alta por donde sale un humo blanco que ni huele porque se hacen en lugares aislados para eso que no contamine el ambiente, los cuerpos van en un sarcófago metálico de donde se recuperan los restos que entregan a familiares, son instalaciones seguras sin intrusos al fin y al cabo cualquier familiar es cremado y nadie se atreve a profanar tales actos.
Hay que tener en cuenta lo que consumimos de Internet y radio Bemba la lógica y el conocimiento por delante. Estas son algunas notas sobre el tema... para que puedas seguir comprando aceite. A 900º de temperatura se evaporan hasta los malos pensamientos
Proceso de cremación.
El proceso de incineración es llevado a cabo en un horno crematorio que trabaja a altas temperaturas (a unos 900 ºC) para conseguir la total desintegración del cuerpo. Antes de la cremación, el responsable de la práctica revisa el cadáver para asegurarse que no contenga ningún tipo de joyería (que es entregada a la familia); acto seguido el cuerpo es colocado en una cámara (retorta). A partir de ahí la cremación es controlada por un ordenador.
¿Qué queda después de la cremación?.
Durante el proceso de cremación, órganos y otros tejidos son vaporizados y oxidados. Lo que queda en la retorta, que son pequeños fragmentos de hueso. Estos restos son metidos en otra máquina (cremulador), que los reduce las cenizas.
Urna de cenizas .
La Ley obliga a que las cenizas viajen en una urna de cenizas sellada que permita identificar al difunto al que correspondan (certificado de cremación).
Esta urna la recibe la familia (normalmente en unos días) es una urna sellada que contiene las cenizas del finado (aproximadamente dos kilos y medio).
¿Qué se puede hacer con las cenizas? .
Somos libres del destino de las cenizas: pueden reposar en espacios habilitados del cementerio (ser esparcidas o guardarse en columbarios), tenerse en el propio domicilio o incluso hay quien escoge la opción de realizar un diamante con el carbono que se obtiene de las cenizas del difunto, algo que algunas funerarias ofrecen entre su amplio catálogo de servicios.
Las empresas que exploten hornos crematorios deben mantener un registro de incineraciones en el que se anoten todas y cada una de las incineraciones (fecha, servicio prestado e identidad del cadáver).
Horno crematorio.
El proceso de la cremación tiene lugar en el llamado crematorio. Consiste de uno o más hornos y utillaje para el manejo de las cenizas. Un horno de cremación es un horno industrial capaz de alcanzar altas temperaturas (de aproximadamente 870 a 980 ºC), con modificaciones especiales para asegurar la eficiente desintegración del cuerpo. Una de esas modificaciones consiste en dirigir las llamas al torso del cuerpo, en donde reside la principal masa corporal.
El crematorio puede formar parte de una capilla o una agencia funeraria, o también puede ser de una construcción independiente o un servicio provisto por un cementerio. Los hornos usan un número diverso de fuentes combustibles, tales como el gas natural o el propano. Los modernos hornos crematorios incluyen sistemas de control que monitorean las condiciones bajo las cuales la cremación tiene lugar. El operador puede efectuar los ajustes necesarios para proveer una combustión más eficiente, así como de asegurarse de que la contaminación ambiental que ocurra sea mínima. Un horno crematorio está diseñado para quemar un solo cuerpo a la vez. Quemar más de un cuerpo simultáneamente es una práctica ilegal en muchos países.
La cámara donde el cuerpo es colocado es llamada retorta, y está construida con ladrillos refractarios que ayudan a retener el calor. Estos ladrillos requieren ser reemplazados cada 5 años debido a que la continua expansión y contracción causada por el ciclo de temperaturas suele fracturarlos. Los modernos crematorios suelen ser controlados por un ordenador o computadora y están dotados de sistemas de seguridad y candados para que su uso sea legal y seguro. Por ejemplo, la puerta no puede abrirse hasta que el horno ha alcanzado su temperatura óptima, el ataúd se introduce en la retorta lo más rápido posible para evitar la pérdida de calor, a través de la parte superior de la puerta. El ataúd también puede ser introducido velozmente mediante una banda transportadora, o una rampa inclinada que puede permitir su introducción dentro del horno quemador.
En los crematorios se permite a los familiares ver la introducción del ataúd dentro del horno y a veces esto se hace por razones religiosas, por ejemplo la cultura hindú; sin embargo, a pesar del respeto con el que el difunto es tratado, esto es fundamentalmente un proceso industrial, y no es recomendable para las personas sensibles o débiles de corazón. Los crematorios tienen un tamaño estándar, un gran número de ciudades disponen de hornos de mayor dimensión capaces de manejar difuntos con una masa corporal de hasta 200 kg. Sin embargo, las personas con obesidad mórbida son preferentemente sepultadas en lugar de ser destinadas a la cámara crematoria.