Por: El Duende
Traducido del más allá al más acá por Max Lesnik.
Una "Mula" muy particular
Lo de “Mula” se le aplica como apodo a aquellos cubanos que viajan de Miami con destino a la isla transportando voluminosas maletas, pesados bultos, “gusanos” rellenos de baratijas, hornos, televisores y televisores” de pantalla plana con el propósito de revender su mercancía entre los amigos y vecinos dispuestos a pagar en generosas “fulas” por tan pesado cargamento que traen del exterior.
También hay “Mulas particulares” es decir aquellos viajeros que viven en la isla y que salen de visita al exterior y aprovechan la oportunidad para llevar de regreso lo que sus parientes de acá les han regalado en prenda de amistad.
Una de esas “Mulas” particulares llegó ayer a La Habana procedente de Miami con una carga tan grande que ni un chivo la puede brincar. Se trata de la señora Berta Soler, la insigne “Dama de Banco” que en cuanto arribó a Miami procedente de Madrid y para estar en sintonía con la extrema derecha cubana de Miami declaró sin el menor recato que apoyaba el Bloqueo de Estados Unidos a Cuba porque esa era la mejor manera de ahogar económicamente al gobierno cubano.
Bloqueo para los once millones de cubanos, si pero no para ella que rompía el Bloqueo con su cargamento de “Mula Particular”. Me dicen que tuvo que pagar en la Aduana del aeropuerto José Martí una buena suma por el sobrepeso. Pagó en Moneda Nacional, privilegio que tienen los que viven en la isla a diferencia de las “Mulas” de Miami que pagan la Aduana cubana en “Fulas” contantes y sonantes.
¡Que viva el Bloqueo!, dice la dama. Que cara más dura señora dama, digo yo.
Las “Fritas” en el Sloppy Joe.
En nuestro mas reciente viaje a La Habana nos dimos una vuelta por el “Sloppy Joe” que después de muchos años de abandono y olvido acaba de reabrir sus puertas en su mismo lugar- Animas y Zuleta- gracias a la iniciativa y arduo trabajo de reconstrucción esmerada por parte de la Oficina del Historiador de La Habana a cargo del doctor Eusebio Leal.
La obra realizada es de extraordinario mérito porque el “Sloppy Joe” ha sido restaurado en todos sus detalles a la imagen y semejanza de lo que fue, sin duda uno de los mas emblemáticos sitios turísticos de La Habana de las décadas de los años veinte, treinta, cuarenta y cincuenta. “Todo está igualito que entonces”, puede atestiguarlo este Duende que conoció el “Sloppy Joe” en mis tiempos de juventud allá por los años en que en Europa se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial .
El nuevo “Sloppy Joe” con un servicio de primera con todas las bebidas y cocteles cubanos e internacionales dignos de un buen y bien servido bar, a lo que se añade un exquisito menú de variadas “picaderas” y suculentas hamburguesas y variados sándwiches, solo les falta añadir la tradicional “Frita Cubana” a petición de este Duende que ya le dio la receta al  si de vacaciones se trata, tomo un avión para Cuba o me voy por carretera a Méjico New York o Canadá. En un “Crucero”, ni por lo que dijo el cura. ¡Pá su escopeta!
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy csp; lo de la “Frita cubana ” en el “Sloppy Joe”. “Volveremos” dijo el General Mc Arthur. Y volvió. También ahora se lo dice El Duende al “Sloppy Joe”.
El Herald de mal en peor.
La mudada del diario Miami Herald para sus nuevas instalaciones en el municipio de El Doral parece que no le ha traído buena suerte al emblemático diario floridano porque las suscripciones siguen bajando y la calidad de su edición en español sigue cuesta abajo en su rodada.
Ahora con la competencia que le está haciendo el “Diario Las Américas” con su nueva dirección, el personal de El Nuevo Herald ha entrado en una espiral de desaliento, depresión y total desmoralización, al punto que se habla de cambio de Director , de renuncias de periodistas y hasta de una eventual reorganización del periódico ya que los que están ahora al frente de la operación no dan pie con bola.
El más grave problema es que El Nuevo Herald es un periódico orientado a seguir la línea de los cubanos exilados de la extrema derecha cuando la composición de la comunidad hispana del sur de La Florida ha cambiado su composición étnica con el arribo a Miami de hispanoparlantes de otros países de América Latina así como de cubanos de una nueva generación que no comulgan con el extremismo anti-cubano que ha tomado ese diario para estar a bien con la derecha del llamado exilio tradicional.
Que cerca de medio millón de cubanos que viven en Estados Unidos vayan de vista a cuba todos los años, es algo a tomar en cuenta. Y eso parece ignorarlo la gente que manda en El Nuevo Herald en Español. La crisis es galopante. No se trata de mala suerte. Es una crónica de una muerte anunciada. Estan muertos y no lo saben. Digo yo.
¿Un “Crucero? Pá su escopeta.
Ahora el accidente le tocó a la línea de Cruceros “Royal Caribbean” cuya nave “Grandeur of the Sea” tuvo un incendio abordo que obligó a cancelar su ruta y devolver a tierra a sus pasajeros en avión bajo la concebida protesta e indignación de los cerca de2,500 turistas que vieron frustradas sus vacaciones por el Caribe como en otras ocasiones ha ocurrido con barcos de la empresa marítima competidora, la “Carnival Crussie Lines” que no sale de un accidente para entrar en otro, como si se tratara de una maldición.
Y hay quienes así lo piensan. Son los que creen en misterios del mas allá según los cuales sobre los barcos “·Cruceros” de la compañía ”Carnival”, que ya ha sufrido más de cuatro accidentes graves, hay una especie de “Ñeque” lanzado por un Brujo cubano de Guanabacoa en respuesta a la acción tomada por esa empresa de suspender los viajes a la isla de un barco turista de una compañía italiana, la “Costa Crussie” que al ser adquirida por “Carnival” que es una compañía norteamericana, tomó esa decisión para cumplir con la Ley del Embargo de Estados Unidos contra Cuba.
Pero parece que la maldición del Brujo cubano pica y se extiende. Ahora le tocó sufrirla a la “Royal Caribbean”. Por lo que si de vacaciones se trata, tomo un avión para Cuba o me voy por carretera a Méjico New York o Canadá. En un “Crucero”, ni por lo que dijo el cura. ¡Pá su escopeta!
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.