Por: El Duende
08/02/2013
Traducido del más allá al más acá por Max Lesnik.
Pablito vuelve a cantarle a Fidel.
Dice un refrán que de los arrepentidos es el reino de los Cielos. Y parece que el cantautor cubano de la isla Pablito Milanés está entre ellos porque después de haber dicho en una ocasión de visita en Miami, que el ya no le cantaba a Fidel sino que le cantaba a las “Damas de Blanco,” ahora de nuevo tomó el ritmo de sus primeros tiempos, cantándole por igual a “Yolanda” que a la Revolución.
En efecto, Pablito Milanés acaba de anunciar a través de las páginas del diario de la Juventud Comunista Juventud Rebelde, una gira por tres ciudades de la isla presentándose en el teatro Heredia de Santiago de Cuba el próximo día 7 de agosto, el 9 lo hará en Camagüey en el Centro universitario y el once, en el teatro Lázaro Peña de la capital habanera.
Al parecer Pablito Milanés había sufrido una especie de “flojera de piernas” que lo llevó por momentos a ciertos devaneos, pero como rectificar es de sabios, ya lo tenemos de nuevo a Pablito cantándole a Fidel y a su Revolución. A eso si, entre Pablito y Silvio Rodríguez, repito que me quedo con Silvio, porque nunca se destiñe ni se le aflojan las piernas.
El derecho al ridículo.
“Oh libertad, cuantas payasadas se cometen en tu nombre”. Eso lo que se le ocurrió decir a un turista argentino de paseo por la calle 8 de la saguecera cubana, al contemplar el ridículo espectáculo montado por el Almirante de la mar Océano Ramón Saúl Sánchez acostado en un catre- a manera de lecho de muerte- reclamando atención para la “huelga de hambre” que realiza en protesta contra el gobierno de Bahamas al que acusa de maltrato a los balseros cubanos que han tocado esas tierras en un intento por llegar a territorio de Estados Unidos para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
Si hay maltrato contra esos cubanos o contra los haitianos que están presos en Las Bahamas, también El Duende protesta en nombre de los Derechos Humanos. Pero la protesta para que sea efectiva hay que hacerla no con “huelguitas de hambre”, de esas de mentiritas, tomando agua con azúcar a mnera de suero, o mordisqueando un suculento sándwich cubano a las tres de la madrugada en la oscuridad de la noche.
¿Por qué el Gran Almirante no organiza un boicot contra la compañía Bacardí que tiene su casa matriz en Nassau y que goza de las mayores influencias en el gobierno de Bahamas?
“Ramoncito”, como le dicen al Gran Almirante sus amigos, tiene el derecho de hacer el ridículo con su “huelguita de hambre” pero hasta ahora solo juega con la cadena pero no lo hace con el mono que es la ronera Bacardí. ¿A que no se atreve? ¡A que no ¡
“Que no fue un golpe, que no”.
El Secretario de Estado de los Estados Unidos John Kerry ha dicho que lo ocurrido en Egipto no fue un Golpe de Estado contra un gobierno electo democráticamente en las urnas por el electorado de ese país. Fue otra cosa, según el Jefe de la diplomacia norteamericana. ¿Que fue? He aquí sus palabras textuales: “Ejército egipcio no tomó el control del país al derrocar al presidente islamista Mohamed Morsi, sino que ejecutó una "restauración de la democracia" en Egipto”.
Algo parecido debió haber dicho el 10 de marzo de 1952, cuando el Golpe de Batista en Cuba, el Secretario de Estado del gobierno de Estados Unidos cuando Harry Truman era el presidente de la nación norteamericana. Me da vergüenza ajena, me produce asco y pena, cuando un titulado “demócrata” como el Senador Kerry dice cosas así. “Que no fue un golpe, que no”, dijo Kerry. Y sonó la trompetilla, digo yo. Brrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.
Cualquiera se come un kake.
Esta historia, que a continuación vamos a llevar a nuestros oyentes y lectores de Radio-Miami fue tomada del Sitio Web de la Internet BBC-Mundo, que bien vale la pena reproducir por aquello de que “cualquiera se come un kake”. Dice así:
“Chris Beck pasó 20 años trabajando de forma encubierta en líneas enemigas como miembro de los Navy Seal, la unidad de élite de la marina de Estados Unidos que realiza operaciones especiales o comando. Pero el oficial condecorado siempre ocultó un secreto mucho más personal; desde su niñez, sintió que era una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre.
Chris/Kristin Beck Beck decidió revelar que era transexual al retirarse del Ejército
Como integrante de los Navy Seal, el mundo de Chris era rudo, machista y algunas veces violento. Participó en misiones encubiertas en el Océano Pacífico y en Medio Oriente y luchó junto a miembros del SAS (Special Air Service) de Reino Unido, que forma parte de las fuerzas especiales británicas. Esto último ocurrió en el río Shatt al-Arab -que desemboca en el Golfo Pérsico- durante la invasión a Irak en 2003.
Pero en febrero de este año, cuando había transcurrido más de un año desde su retiro de las fuerzas armadas, cambió la foto que tenía en su perfil de LinkedIn y la reemplazó por la de una mujer sonriente, alta y de cabello oscuro, con la bandera de EE.UU. como fondo.
"Me estoy quitando todos mis disfraces y anunciándole al mundo mi verdadera identidad como mujer", escribió. Chris se había convertido en Kristin”. Allá va eso, digo yo.
De El Duende que con mi gallo me voy cantando a m tumba fría.
Bambarambay.