Por: El Duende
Julio Acanda desde La Habana.
En el correo electrónico de El Duende recibimos hoy una nota del popular conductor de la televisión cubana Julio Acanda a propósito de una entrevista que le hiciera una emisora de Miami no con muy buenas intenciones porque en realidad la llamada telefónica era de Radio y TV Martí. Dice así la nota del colega Julio Acanda:
“Estimado señor Duende:
Hay toda una serie de especulaciones sobre una entrevista que ofrecí a un programa llamado "1800 On Line", que por cierto, descubrí ya en plena grabación que pertenecía a la programación de Radio Martí, (cuando me solicitaron poder entrevistarme pensé que con ese nombre de "on line" era una de las tantas emisoras de la internet) pero bueno ese descubrimiento tardío no es lo más importante. Me tildan ahora por allá por donde usted vive, de ser “espía de los Castro” por haber sido el primer periodista, al que llaman “oficialista”, en ofrecer declaraciones de mis ideas de la renovación del periodismo cubano después del Congreso, por hablar de Martí y su concepto de decencia que me inculcó mi padre, y por conversar serenamente con una emisora probadamente enemiga del país en que vivo.
He leído comentarios en Internet que sugieren que Radio Martí esta suavizando su línea contra Cuba al dejar hablar a personas como yo, y que el gobierno norteamericano debía dejar de subsidiar la emisora. Otros van más lejos, realmente al absurdo de decir que son comunistas dentro de Radio Martí que planearon todo para que yo expusiera mis ideas que supuestamente alguien de la inteligencia cubana me había dictado. Incluso en uno de los blogs aparezco retratado y con un cartel que me presenta como un" peligroso agente" ya también infiltrado en los medios de comunicación que se emplean contra Cuba.
Nada más lejos de la verdad. Yo no solicité esa entrevista. Los que la hicieron tenían que saber que iba a decir lo que pienso, aún cuando no fuera la línea editorial de esa emisora. Conociendo mi trabajo de tantos años en Cuba y el mundo, debían estar conscientes que nunca he tenido "un agente de la inteligencia cubana" que dicte mis palabras. Sólo utilicé las mismas palabras que se usaron en el Congreso por el que estaban interesados, no me las ´"dictó ni autorizó" ningún agente, sólo me respaldó el consenso del propio Congreso de los periodistas de estar con nuestros argumentos en todos los escenarios, aún en los más complejos y agresivos como es el caso.
El Nuevo Herald ha sido más cauteloso. En una reciente visita a Miami, un colega que trabaja en ese periódico no quiso ni dirigirme la palabra sólo porque yo regresaba a Cuba. Algo similar sucedió con otro reportero de uno de los canales de televisión de la Florida que trasmiten contra Cuba. Por eso digo Sr. Duende que si los de Radio Martí no querían que dijera lo que dije, no me hubieran entrevistado y se hubieran ahorrado esas acusaciones que tienen ahora por dejar hablar a alguien, que como usted conoce, no confunde la conversación con la conciliación, aunque ambas palabras comiencen con Con.
Gracias Sr. Duende por honrarme con su amistad. Firmado: Julio Acanda".