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martes, 10 de diciembre de 2013

LA MEDIACION DE MANDELA

Por: Jorge Gómez Barata

El gobierno de Sudáfrica anunció que los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, Dilma Rousseff de Brasil y Raúl Castro de Cuba estarán entre los oradores que tributarán una ecuménica despedida a Nelson Mandela, fallecido el pasado día 5.

Situar en la misma tribuna, el mismo día y sobre el mismo asunto a líderes de tan diverso perfil, algunos como Barack Obama y Raúl Castro, representantes de países separados por una hostilidad que dura medio siglo y que ha pasado por tensiones extremas, es algo que sólo un estadista de excepcional sabiduría como Nelson Mandela podía lograr.

Mandela hizo mucho más que organizar la lucha de su pueblo, la inspiró, le dio sentido y la rodeó de una grandeza excepcional. En el siglo XX, época de grandes estadistas que gobernaron superpotencias y ganaron guerras trascendentales, Nelson Mandela, nacido negro en un país que los racistas blancos quisieron construir para ellos, se empinó hasta tocar el cielo. Madiba no dejó sólo un país libre sino una bandera a la humanidad y una inspiración al género humano.

En la búsqueda de las palabras para reseñar el evento político que dará aun mayor significado a la despidida de un líder universal, acudo a parafrasear a José Martí para decir: “Mandela tiene que hacer en el mundo todavía”. Y para encontrar un símil, evoco al más famoso de los cantares de gesta, la leyenda del Mío Cid, un capitán a quien ya muerto, sus hombres ataron a lomos su cabalgadura, formando una imagen ante la cual los adversarios depusieron las armas y que simboliza la capacidad de conductores excepcionales para ganar batallas aun después de muertos.

Mandela no sabía que tal encuentro iba a ocurrir ahora y que el escenario sería la evocación de sus excepcionales virtudes; pero él preparó el camino al mostrar los senderos que permiten obviar las coyunturas que oponen a los hombres y a los pueblos, creando las bases para un encuentro de enorme trascendencia. De un modo u otro, Cuba y Estados Unidos, en la persona de sus líderes protagonizaran una aproximación histórica de la cual Nelson Mandela ha sido mediador.

No puedo vaticinar cuáles serán las palabras de Barack Obama y Raúl Castro ni cuales los gestos de uno para el otro, pero estoy seguro que intentarán estar a la altura del ser humano y del estadista que los ha convocado y en Sudáfrica, un escenario de luchas tremendas, darán pasos al encuentro para darle otro chance a la paz. Allá nos vemos.