Por: Nelson Páez del Amo
Otra vez la decepción y la incertidumbre reinan entre los fanáticos del deporte de la malla alta, las derrotas de la ahora siempre novel selección de las cuatro letras a manos de contrarios que antaño eran presa fácil de los criollos, nos llenan de tristeza e incertidumbre, no tanto por la actuación de nuestros voleibolistas, casi todos, para no pecar de absolutistas, inexpertos y poco fogueados en los niveles de élite, sino por el tenaz empecinamiento de cabezas decisorias desconocidas – no se informa nada al respecto- en no integrar a la selección nacional a numerosos jugadores – más de cuarenta entre féminas y varones- de reconocida valía internacional que se desempeñan en ligas profesionales de diferentes países, como es práctica habitual en todas las demás federaciones deportivas del mundo.
No es la primera vez que escribo sobre este tema, pero el prolongado y obstinado silencio oficial sobre la inclusión de estos jugadores en el team Cuba, pese a que en más de una vez he podido escuchar, en algún que otro programa deportivo de boca de autoridades competentes, que está autorizada su participación en la selección nacional, provoca que, una y otra vez, ante las pobres actuaciones de ambas selecciones nacionales de voleibol, la gente se formule la misma pregunta: ¿Por qué no pueden defender los colores de su país los jugadores profesionales cubanos de voleibol? Si existe alguna razón para su exclusión, por favor
compañeros dirigentes del deporte cubano, publíquenlo en un periódico de amplia circulación y explíquenle al pueblo cual es el terrible pecado que han cometido esos jóvenes deportistas para merecer tamaño castigo o si son ellos los que se niegan a defender los colores patrios por razones de interés mezquino. Cualquiera que sea la razón, lo que se pide es transparencia en la información a la población. Ustedes dirigen el deporte cubano pero, como todos los dirigentes de este país, no tienen el derecho a arrogarse el don de la infalibilidad y decidir que es lo que es bueno o malo para el deporte cubano. El pueblo cubano es amante del deporte y de su bandera, amén de ser conocedor de la mayoría de ellos, gracias a la difusión, de larga data, que tiene la práctica deportiva en nuestro país.
Hay que terminar de una vez por todas con el secretismo y el voluntarismo y explicar por qué la selección nacional no convoca, como hacen todos los países, a sus profesionales para que integren sus filas.
Ojalá nunca tengamos que decir como los famosos versos, creo que de Don Luis de Góngara: “Aprended flores en mí / lo que va de ayer a hoy / Ayer, maravilla fui / y sombra mía aun no soy.”