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viernes, 12 de octubre de 2012

“La hijastra”, se ponga en escena cualquier barbaridad

La Habana, Octubre 1º de 2012.-

“AÑO 54 DE LA REVOLUCIÓN”

Cra. Gisela González

Presidenta del CNAE

Estimada Gisela:

Ayer Domingo tuve el “disgusto” de asistir la función de la obra “La hijastra”, dirigida por Juan Carlos Cremata, en la Sala Tito Junco. Yo nunca pensé ver un espectáculo tan denigrante para el Teatro, en particular, y para la Cultura de nuestro país en general. No soy crítico teatral ni mucho menos, ni tampoco me destaco por el dominio de la palabra escrita, pero la grosería, la chabacanería, la vulgaridad, la violación de las más elementales normas de respeto al público son realmente increíbles. Un espectáculo donde las palabras pene, ano, vulva en sus expresiones más groseras y vulgares están a la orden del día. Donde un par de alcohólicos, que mantienen relaciones homosexuales, en una escena violentísima, uno de ellos, el padrastro, tira al suelo al otro se saca el pene, se masturba y le echa el semen en la boca y le grita ¡trágatela, trágatela! Todo esto en “vivo y en directo”, a la vista de todo el público, y no pongo más ejemplos para no herir su sensibilidad.

Y si lo anterior no bastara, la falta de respeto hacia algunos de los símbolos más sagrados de la Nación es increíble:

Uno.- Un busto de José Martí en medio de un basurero (que es parte de la escenografía) con un cartel colgado al cuello que dice: Área de protección al consumidor. La Admon.

Dos.- Una guirnalda de banderitas cubanas de papel, que en un momento determinado, uno de los personajes dice: Hay que feo que está ese adorno, quítalo que me recuerda a los CDR, luego lo arrastran por el suelo y lo utilizan como una saya para bailar una conga y luego lo lanzan al latón de la basura.

Tres.- Al final de la Obra cae un telón enorme: que es una bandera cubana, pero sin la Estrella Solitaria, y sale una actriz con un cartel que dice “Se vende” (me pregunto qué es lo que se vende? : la Bandera, sin la Estrella Solitaria, la Nación, la Patria, la Dignidad?) Y luego los demás actores con distintos carteles que contienen consignas del momento pero enmarcados en un contexto que denotan una intención de burlarse destructivamente de la realidad.

Cuatro.- Un espectáculo de una crueldad que raya en el Sadismo, la hijastra es una joven que le faltan los dos brazos y cuando el padrastro le va a dar la comida constituye una verdadera tortura para la muchacha, además que queda evidente que abusa sexualmente de ella.

Quinto.- En un momento se proyecta en la pantalla lo que se conoce como “Un pellejo” es decir escenas pornográficas, de las que están prohibidas en todas partes del mundo, aunque se ven de manera clandestina.

¿Cómo es posible que se permita la presentación al público, mayoritariamente joven, un espectáculo como este? Que valores estamos trasmitiendo? Es que acaso en nombre de la tan cacareada “Libertad de expresión” se ponga en escena cualquier barbaridad?

Sin más por el momento, le saludo revolucionariamente

Alfredo Ávila Guillen

c.c. Ibis Tápanes, Directora del C.T.H.

Miguel Barnet, Presidente de la U.N.E.A.C.

Carlos Padrón, Presidente de la Asoc. de Art. Escénicos