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viernes, 6 de junio de 2014

#Cuba 2014

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Respuesta a la solicitud de una amiga francesa

Por: Rolando López del Amo

Recordatorio

Hace ya 55 años triunfó en Cuba una revolución social que cambió radicalmente al país.

Entre los cambios principales hay que referirse al enfrentamiento a todo tipo de discriminaciones y la creación de igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos independientemente de su origen de clase, situación económica, color de la piel, sexo.

Los primeros beneficiarios fueron los campesinos pobres, los obreros, las mujeres y la población negra y mestiza.

En el orden económico se realizó una reforma agraria que puso fin al latifundio feudal y

entregó la tierra a los que la trabajaban, se nacionalizaron los principales recursos naturales del país que habían sido arrebatados por monopolios estadounidenses a partir de su intervención militar al final de la última guerra contra el colonialismo español, seguida por la ocupación militar de Cuba durante cuatro años y la creación de una república neocolonial a cuya primera constitución se le agregó un apéndice que le daba derecho al gobierno de los EEUU a intervenir militarmente en Cuba cuando lo considerara conveniente.

El triunfo revolucionario del primero de enero de 1959 puso fin a esa anormal situación y confirmó la independencia y soberanía nacionales y abrió el camino a la justicia social.

Desde ese momento las sucesivas administraciones norteamericanas han ensayado contra Cuba el terrorismo de Estado con invasiones militares, fomento de bandas armadas, sabotajes a la economía, atentados contra dirigentes e instalaciones civiles y un bloqueo económico, financiero y comercial que no cesa a pesar de la solicitud que aprueba anualmente la Asamblea General de las Naciones Unidas con la sola oposición de los gobiernos de los EEUU e Israel.

Además de la garantía al derecho a la vida y al trabajo en una sociedad que no desampara a ningún ciudadano, dos derechos humanos fundamentales como el derecho a la atención médica y a la educación, incluida la enseñanza universitaria y especializada, fueron garantizados gratuitamente a toda la población, junto con el acceso a los bienes culturales, a la ciencia y la técnica y al deporte. Casi la totalidad de las familias cubanas se convirtieron en propietarias de sus viviendas.

Como es sabido, el pueblo de Cuba optó por la vía de desarrollo socialista y, en su tiempo, fue miembro del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) que agrupaba a casi todos los países socialistas europeos y a Mongolia y con el que realizaba el 85% de su comercio exterior. La desaparición del campo socialista europeo privó a Cuba, de la noche a la mañana, de sus principales socios comerciales, fuentes de financiamiento para el desarrollo y transferencia de tecnología, lo que unido al recrudecimiento de las sanciones unilaterales de los EEUU contra Cuba con las leyes Torricelli y Helms-Burton creó una situación muy difícil en el país a comienzos de la última década del siglo pasado. El PIB cayó de golpe en un 35%.

Sin embargo, la unidad del pueblo cubano y su capacidad de sacrificio le han permitido resistir y replantearse su camino hacia el desarrollo, hacia un socialismo próspero y sostenible. El último congreso del PCC celebrado en 2011 aprobó unos lineamientos económicos y sociales que constituyen la guía práctica para el logro de los objetivos de la nación.

Cuba en marcha

Cuba vive un proceso de actualización de la economía nacional que busca rectificar errores y superar deficiencias en nuestro trabajo, que nunca ha podido hacerse en paz debido a la permanente presión y amenaza de nuestro poderoso vecino del norte, a la que se sumó, promovida por el entonces presidente del gobierno español, José María Aznar, una restrictiva “posición común” de la Unión Europea. A pesar de ello, la Cuba socialista anda ya por su quincuagésimo sexto año de existencia. Ahora se trata de pasar de la sobrevivencia al desarrollo sostenido y sostenible de la economía nacional para alcanzar una mayor prosperidad y dar basamento mayor a nuestra condición de Estado independiente.

¿En qué consiste esa actualización en curso para lograr los objetivos de prosperidad y sostenibilidad?

En primera instancia, se fueron suprimiendo diversas restricciones burocráticas que entorpecían el flujo normal de diversas actividades y se continúa trabajando en la eliminación de las que aún persisten, de modo que pueda garantizarse el pleno desarrollo de las fuerzas productivas sin impedimentos.

El modelo económico que se va conformando mantiene la propiedad social sobre los principales medios de producción, pero se replantea el funcionamiento de las empresas estatales socialistas, concediéndoles mayor poder de autogestión y decisión a sus trabajadores de modo que puedan ser eficientes, competitivas y rentables. Junto a las empresas estatales surge ya un amplio y creciente sector cooperativo no agropecuario, tanto en la industria, como en los servicios. También crece el sector de trabajadores urbanos por cuenta propia en más de 200 tipos de actividades productivas y de servicios. La producción agropecuaria, que en su 70% esta en manos de cooperativas y productores individuales, recibe una especial atención y se han entregado en usufructo un millón y medio de hectáreas de tierras no cultivadas a unos 150,000 campesinos y se han revisado las condiciones que regían para las cooperativas agropecuarias de modo que puedan funcionar a plenitud. Todo esto, unido a las facilidades para la comercialización, se encamina al aumento de la producción. Esta actividad se ve apoyada por el otorgamiento de créditos bancarios que también se otorgan a pequeños empresarios y a familias que desean reparar o ampliar su vivienda o construir una nueva.

El país busca equilibrar su comercio exterior: no importar más de lo que esté en condiciones de pagar. Al mismo tiempo, ha renegociado con éxito la mayor parte de viejas deudas externas para así cumplir con las obligaciones acordadas. En este equilibrio, la producción agropecuaria nacional debe desempeñar un papel muy importante, aumentando y diversificando sus producciones para sustituir importaciones y crear excedentes exportables. Esta idea de sustituir importaciones y aumentar exportaciones es válida también para la industria y los servicios. En la actualidad, los mayores ingresos en divisas de la nación provienen de la prestación de servicios médicos en otros países. El turismo se ha convertido en otra fuente importante de ingresos y el número de visitantes en 2013 estuvo cerca de los 3 millones.

La industria azucarera y sus derivados, después de haber estado casi a punto de desaparecer, se va restableciendo lentamente. La producción nacional de petróleo y gas cubre la mitad del consumo nacional y hay posibilidades de crecimiento. Entre los recursos minerales, el níquel sigue siendo el renglón más importante. Tabaco y ron, productos exportables tradicionales, mantienen muy buen comportamiento productivo. A ellos se suman los productos biofarmacéuticos con un creciente mercado mundial.

Pero el país, que cuenta con una fuerza laboral bien preparada y recursos naturales, necesita capitales y acceso a nuevas tecnologías y mercados. Al respecto, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó en marzo una nueva ley para la inversión extranjera que resulta imprescindible para el despegue de la economía nacional. Con este propósito se ha creado también una zona económica especial, con mayores facilidades para los inversionistas, en torno al puerto del Mariel, de aguas más profundas que el de La Habana y a solo 45 kilómetros de ella. Este proyecto se desarrolla con la colaboración del Brasil, convertido ya en uno de los principales socios de Cuba en el terreno económico y ha comenzado a funcionar en su primera parte.

Las relaciones de Cuba con América Latina y el Caribe pasan por su mejor momento. La Conferencia Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada el 28 de enero pasado en La Habana, contó con la presencia de la casi totalidad de los Jefes de Estado y Gobierno de la región y, en algunos casos, como el de Chile, con la participación del presidente saliente y la presidenta entrante. El trabajo de Cuba durante el año de su presidencia pro tempore fue ampliamente reconocido por su respeto a la diversidad de las naciones que integran la CELAC. Unidad en la diversidad fue la idea que guió la actuación cubana en la defensa de los intereses comunes.

El prestigio de Cuba en la región se asienta en su actitud solidaria y fraternal que tiene, en la colaboración médica, educacional, deportiva y artística, sus resultados más visibles, cuyos beneficiarios se cuentan por millones en toda la región, También existe colaboración en ramas diversas de la economía. Un alto ejemplo del prestigio y autoridad de que goza Cuba en la América Latina y el Caribe lo constituye el hecho de que Cuba sea la sede de las negociaciones de paz que realizan el Gobierno de Colombia y la organización guerrillera Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para poner fin a un conflicto armado que dura ya más de cinco décadas.

Igualmente, las relaciones de Cuba con los países africanos y el mundo árabe es extensa y variada No queda fuera de esas buenas relaciones el continente asiático, encabezado por China.

Independientemente de la llamada “posición común”, las relaciones con los países europeos, por separado, se mantienen en diversos campos, así como las relaciones con Canadá y la región de Oceanía.

Dentro de los propios Estados Unidos son cada vez más numerosas las voces que reclaman una normalización de relaciones con Cuba, posición que cuenta con el respaldo de la mayoría de la población estadounidense, en cifra porcentual mayor la de origen cubano. También la Unión Europea ha planteado retomar negociaciones para superar el capítulo de la “posición común”.

Cuba ha reiterado su disposición a negociar, tanto con los EEUU como con la Unión Europea, sobre la base del respeto mutuo y sin precondiciones. La soberanía nacional y la independencia no son negociables; sí las vías para el fomento de la amistad y la cooperación mutuamente beneficiosa. En ambos casos Cuba ha sido la víctima de las sanciones y corresponde a los responsables de las mismas rectificar sus políticas.

Téngase en cuenta que hace ya una veintena de años, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba una resolución solicitando al gobierno de los EEUU que ponga fin al bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba. Esta resolución recibe los votos favorables de 186 países y solamente dos en contra: los EEUU e Israel.

Cuba abre sus brazos y da la bienvenida a los hombres y mujeres de buena voluntad de cualquier lugar del mundo porque creemos en la posibilidad de la fraternidad mundial.

Aprendimos que el ser humano es más que las diferencias coyunturales de etnia, color de la piel o sexo.

Tal como deseaba el Papa Juan Pablo Segundo, y así lo expresó durante su visita a nuestro país, Cuba se abre más al mundo. Para cumplir todo su deseo, resta ahora que las partes del mundo que aún permanecen cerradas, se abran a Cuba.