Por: El Duende.
Traducido del Mas Allá por Max Lesnik.
La Interpol en busca de 27 cubanos.
Antonio Calatayud, un conocido "Combatiente Vertical" anti-castrista de Miami tuvo que dar otra vez con sus huesos a la cárcel acusado del delito de estafa en un negocio fraudulento de Bienes Raíces que asciende a más de un millón de dólares. Ya con anterioridad Calatayud había sido condenado por un Tribunal del sur de La Florida al encontrarlo culpable de haber estafado al Servicio de salud estatal facturando cuentas falsas para beneficio ilícito de una farmacia que era de su propiedad.
A su vez la Interpol- la policía internacional- anda buscando a otros 27 cubanos por todo el mundo autocalificados de " exilados anti-castristas" a quienes se le relacionan con distintos delitos no políticos cometidos en Estados Unidos y otros países de Europa y América Latina. Sin duda que la industria anti-castrista de Miami está cada día mas activa y floreciente. !Gente buena y del comercio!. Digo yo.
Merecido elogio a Meñique .
La directora de cine Rebeca Chávez, una cineasta cubana de reconocido prestigio en la profesión, acaba de escribir una breve crónica sobre el filme animado "Meñique" , una obra de muñequitos animados realizada por el Instituto de cine cubano, el ICAIC, que acaba de ser estrenada en La Habana. Ya ayer martes, El Duende se había referido en una nota al cartón animado realizado por Ernesto Padrón, pero Rebeca Chávez con mas autoridad en la materia que nosotros, tiene algo que decir al respecto que bien vale reproducir en Radio-Miami. Dice la cineasta sobre Meñique :
"Otra vez el bien derrotó al mal. El “Meñique” que Ernesto Padrón y su equipo nos regalaron, fue una victoria absoluta y un triunfo rotundo de la imaginación y la creatividad, una muestra de que no hay sueños imposibles porque eso es lo que Martí vio en el cuento, eso lo que subrayan los personajes y a eso apuesta este Meñique.
Una película en tercera dimensión.
¡Qué suerte que José Martí se fijara en ese relato francés! Más suerte que lo tradujera y que este grupo de artistas se atreviera a soltar su imaginación y lo convirtieran en una obra de tan alto nivel técnico y artístico. Eso pensé en la sala Chaplin el 20 de julio. Los desafíos duraron cinco años; primero se convencieron y después, implicaron creadores de diversos saberes (sabios como Silvio, Edesio, Miriam Ramos, una Orquesta Sinfónica y Pérez Mesa, a María Felicia, a los actores Yori, Corina, Carlos Ruíz y Osvaldo Doimeadios, entre otros que se me escapan) que, como laboriosas hormiguitas, enfrentaron (sí, como un combate) al mundo de la producción de un filme de animación y lo hicieron posible.
Un Martí risueño y tierno, acercándonos a él sin miedo, el diseño todo, el mundo creado alrededor de la fábula, tienen un sello autoral cubano inobjetable; la mesura del humor, los guiños a los artilugios de la modernidad técnicas entre otros aciertos, son equilibrios que en una película de animación no es poca cosa. Si el cine de animación es patrimonio de las grandes compañías, Meñique ha conseguido “bailar en casa del trompo”. A El Duende solo le falta decir : Me sumo a esta opinión de Rebeca Chávez.
Una casa de 28 millones.
En el exclusivo reparto de Indian Creek situado en una isla de Miami Beach se acaba de vender una residencia familiar por la astronómica suma de 28 millones de dólares. La casa tiene 7 cuartos, diez baños y un muelle para yates, frente a la bahía de Biscayne. La mansión era propiedad del acaudalado magnate del acero Leroy Schecter pero su comprador- un multimillonario anónimo- prefiere que su identidad no sea revelada sin explicar razones para ello. Igual ocurrió en los años 30 cuando el famoso gánster de Chicago Al Capoe, compró una casa también en Miami Beach tratando de ocultar quien era el nuevo propietario por temor a que los otros residentes del lugar se sintieran nerviosos ante la presencia del nuevo vecino. ¿Quién es el millonario que compró la casa de Indian Creek por 28 millones de dólares? Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
El diario El País se mexicaniza.
La noticia fue publicada por el propio diario español El País que forma parte de la empresa editorial PRISA : El empresario mexicano Roberto Alcántara invierte 100 millones de dólares en PRISA en los momentos en que dicha compañía especializada en medios de comunicación, intenta salir de la crisis económica por la que viene atravesando en los últimos tiempos.
El diario El País que años atrás fuera una publicación de solida reputación como periódico serio y objetivo, ha derivado por la pendiente del descredito, al convertirse en un panfleto de propaganda sucia contra los gobiernos de América Latina que mantienen una política soberana e independiente de los intereses de Washington.
El País anda en busca de inversionistas latinoamericanos como es el caso del mexicano Alcántara, ya que en España no hay Bancos ni capitalistas que estén dispuestos a poner su dinero en una empresa de tanto riesgo como es el Grupo PRISA. De prisa, ni para coger centenes. Dicen los españoles.
Y hasta mañana amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay